El truco de la cuña de papel no funcionó para mí: hizo que la cubierta se abultara lo suficiente como para frotar sobre la mesa. La sugerencia de flexión de la cubierta suena arriesgada. Así que combiné los dos de la siguiente manera: comience con un cuadrado de papel de 8 cm. Doblar por la mitad tres veces, dando una almohadilla de 4 cm por 2 cm con 8 grosores de papel. Retire la cubierta y colóquela encima de la almohadilla de papel, centrada, de modo que sobresalga la almohadilla 2 cm en cada extremo. Empuje hacia abajo los dos extremos hasta que toquen la mesa. Vuelva a colocar la cubierta (sin ninguna cuña de papel) y pruebe. Si es necesario, repita con una almohadilla que tenga 10 o 12 capas de papel.